martes, julio 08, 2008

¿seguro que son 5?

Obras mudas, los ecos del futuro.
Intento imaginar a mi lector, su cara, la escena mientras sostiene, con estremecimiento algo que aun no es; desearía poder elegirlo, no, en realidad desearía confundirme con el lector.
¿Para qué escribo? Mejor, ¿para quien escribo?
Acaso busco obtener complacencia, que me entiendan aun antes de que salga del laboratorio la frase. Deseo un lector "doble".
Y me confundo, sería mejor encontrar lo inesperado, al distinto, al opuesto: Caña.
Cinco folios, cinco.
Cómo pesan, y eso que aun no los oigo.