domingo, febrero 17, 2019


DANZA DE LAS HORAS (Balet)

Those Lovely Seaside Girls

John McCormack - Love's Old Sweet Song (Just a Song at Twilight) (1927)

sábado, febrero 16, 2019

Calypso. What are you singing?

sábado, enero 19, 2019


Il Trovatore [part 1 of 4] - Callas, di Stefano (1956 studio recording -...

jueves, enero 17, 2019

Episode III PROTEUS -- Presented by David Norris

lunes, enero 07, 2019

Journalistic report of Morgan Fagg

Some members of the Bloomsday Society after the reading of The Dead on December 26th

miércoles, enero 02, 2019

"The Dead" : Un malinconico destino: Zia Julia, John Huston, 1987

Rehearsal: D'Arcy's Aria

Oh! Ye Dead

miércoles, diciembre 26, 2018

The Monks' March

Dave Maguire - The Lass of Aughrim

Maura O'Connell with Karen Matheson - Down by the Salley Gardens (1998)

Down By The Salley Gardens - William Butler Yeats

"The Rakes of Mallow" by Leroy Anderson

The Northern Lights of Old Aberdeen

Al principio existía la Palabra

Evangelio según San Juan 1,1-18.

Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.

Al principio estaba junto a Dios.

Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe.

En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la percibieron.

Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.

El no era la luz, sino el testigo de la luz.

La Palabra era la luz verdadera que, al venir a este mundo, ilumina a todo hombre.

Ella estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de ella, y el mundo no la conoció.

Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron.

Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios.

Ellos no nacieron de la sangre, ni por obra de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino que fueron engendrados por Dios.

Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros.

Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él, al declarar: "Este es aquel del que yo dije: El que viene después de mí me ha precedido, porque existía antes que yo".

De su plenitud, todos nosotros hemos participado y hemos recibido gracia sobre gracia: porque la Ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.

Nadie ha visto jamás a Dios; el que lo ha revelado es el Hijo único, que está en el seno del Padre.